Escucha aquí­ mi última superproducción humana!!!

miércoles 4 de noviembre de 2009

Frío

Pero no de ese invernal que dicen que tiene que llegar, por más que hace un calor de 30º que pa qué.
Esto de andar tirando muebles antiguos y montando otros nuevos, trae como consecuencia tener que revisar papeles y demás chismes para decidir qué tirar y qué conservar con el nuevo mobiliario. Esto tiene su parte buena, como por ejemplo en mi caso que he encontrado una tarjeta de presentación de un restaurante que hasta el momento pasaba por ser el mejor en el que había comido jamás pero que era incapaz de recordar nombre y ubicación. Así, he pasado de saber que una vez cené en un restaurante que me dejó totalmente sin palabras y al que nunca podría regresar por haber olvidado su ubicación a ser consciente de que voy a poder volver gracias a esa tarjetita que ha aparecido entre toneladas de papeles y que ya ni recordaba tener.
Pero también tiene su parte menos agradable, porque tienes que reencontrarte con recuerdos que literalmente estaban en el fondo del cajón, totalmente olvidados, y si estaban así sería porque era lo mejor.
Sin embargo, por esta vez me he dejado de tonterías. Encontré abundante ducumentación relacionada con mi antiguo trabajo en Mierdatel, material didáctico de cursos a los que asistí, material que objetivamente era bastante interesante sobre JCL's, SQL, bases de datos... Hasta no hace mucho la habría guardado, por el hecho de ser interesante y demás, pero no: directamente a la basura sin remordimientos.
Igualmente aparecieron fotos, regalos, postales y tarjetas de felicitación de alguna antigua ex amante desterrada en el olvido. Me hizo gracia que la tarjeta de felicitación decía algo así como "Para que celebres una ocasión especial a mi salud" en referencia a una botella de ron añejo de las caras. De la botella ya he dado buena cuenta, aunque todavía le queda un culillo. Sin embargo la tarjeta no dudé demasiado en tirarla a la basura, no sé muy bien si porque me lo pedía el cuerpo o para poder decirselo a ella la próxima vez que hipotéticamente hablemos.
El caso es que viendo lo poco que me costó deshacerme de todos esos recuerdos y documentos, una idea me asaltó por un instante:
A veces me da miedo lo frío e insensible que puedo llegar a ser.

Claudio :: miércoles 4 de noviembre de 2009 a las 11:25 PM :: 0 comentario(s)

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miércoles 14 de octubre de 2009

La vida te da sorpresas

No dejo de asombrarme cada vez que una noticia le da un revés al destino. Pienso que destino sólo hay uno, y la única forma de saberlo es morirte, para así poder decir sin lugar a dudas "ah, vale, éste era su destino". Una forma de definir el destino, pues, de forma asintótica: el destino tiende a ser la historia de tu vida cuando ésta se acaba, y rigurosamente el destino es exactamente igual a la historia de tu vida cuando ésta ha acabado. Mientras tanto, el destino no son más que fluctuaciones alrededor de la historia de tu vida, unas veces más cerca, otras veces más lejos. Hay momentos en que tu destino es parecido a como es tu vida y hay momentos en que un cierto acontecimiento hace que tu destino se aleje de cómo es tu vida en ese momento.
Como hoy.
Este tipo de noticias siempre te dan que pensar, piensas que eso no va contigo y que tu situación es totalmente distinta. ¿Y si te equivocas? ¿Y si en realidad te estás negando a ver la verdad? ¿Y si tan sólo es cuestión de tiempo? Una vez estuve me hice estas preguntas y con el tiempo me di cuenta de que en efecto, sí que estaba equivocado y era cuestión de tiempo que me diera cuenta de ello.
Que haya suerte, colegui, tal como me lo cuentas, creo que aciertas. Y ojalá que yo no me esté equivocando y que de verdad "conmigo es distinto". Ojalá yo nunca llegue a la misma conclusión que tú, y si lo hago, ojalá que aún esté a tiempo de rectificar.

En cuanto a mí, ahora, mi destino tiene mejor pinta :)

Claudio :: miércoles 14 de octubre de 2009 a las 11:43 PM :: 0 comentario(s)

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martes 22 de septiembre de 2009

Proyectos vitales

Sin darme cuenta me he involucrado en una serie de nuevos proyectos. No soy de hacer examen de conciencia en septiembre ni en enero, simplemente me apetece. He sentido a veces la obsesión enfocada a siempre el mismo tipo de proyecto y eso no siempre es bueno; el proceso de creación a veces también puede ser doloroso y éste se puede llegar a resentir. Así que ahora enfoco la misma obsesión de forma más dispersa en otros proyectos en parte bastante inéditos para mí.
Por un lado quiero que a partir de este momento momento sea el DE-FI-NI-TI-VO en que le dedique al terrenito en el cual mi padre dejó tanto esfuerzo una mínima atención, al menos para que la naturaleza no la absorba y sea mínimamente habitable. Así que cada finde que esté en Cádiz le dedicaré unas horas y puede que vaya más que antes. Ya he estado adecentándolo unos cuantos fines de semana e incluso empiezo a experimentar un extraño placer trabajando un sábado para quitar las malas hierbas con la zoleta rompe-espaldas a 40º grados a la sombra.
Por otro lado, he decidido renovar todo mi fondo de armario. Que diga yo esto puede que no signifique nada para ti, pero para cualquiera que me conozca un poco mejor, sí. Porque por todos es sabido que me encariño con la ropa y me cuesta mucho tirarla aunque sea inservible, y claro, por mi más absoluta pereza. Pero he hecho de tripas corazón y me he desecho de toda ropa antigua, inservible, de poco estilo o simplemente olvidada (tres bolsas grandes oiga). Había ropa que recuerdo que llevaba en el instituto, que terminé en la temporada 94-95. Y ahora toca ver qué se cuece en la moda actual y hacer compras. Y eso también lleva tiempo ¿que no?
También he decidido renovar todo el mobiliario de mi cuarto aquí en Sevilla, que el probe fue amueblado con prisas en su día hace 10 años para lo que iba a ser, un piso de estudiantes, con muebles de segunda mano y de baratillos varios. El armario de la abuela, la mesita de noche de otro estilo y la mesa, literalmente, metálica de oficina que es muy práctica pero que no casa con nada. Y la cama con un cabecero dorado del año la pera que aunque le ha molado a alguna ex-amante para agarrarse mientras me cabalgaba o para cerrar las esposas del sex-shop, tampoco ha sido santo de mi devoción en ningún momento. Así que he aprovechado para rediseñar todo el concepto, y he conseguido que quepa una cama doble (pequeñita y con una sola mesita de noche, que pa eso es pa mí na má) y por fin montarme una buena mesa de trabajo que integre el ordenador y el teclado, ahorrando espacio y ganando rapidez a la hora de componer, porque tener que [quitar funda, conectar cable midi, conectar pedal, conectar alimentación, quitar funda de tarjeta de sonido, conectar tarjeta de sonido y deshacer todo] cada vez que quería trabajar, me daba un poco de pereza y no ayudaba al proceso creativo. Así que ahora espero tener una buena mesa de home-studio con todo preparado para trabajar en cuanto tenga un rato. Ahora lo único que queda es comprar los muebles en el AIKÍA y previamente tirar todo lo inservible y pintar, todo en perfecta sincronía.

También sigo trabajando en mi próxima superproducción humana; como estoy bajo de inspiración ya he desistido en escribirle la letra que quería (además me había dado por hacerla en inglés, paranoias que tiene uno), así que por ahora he decidido en dejarlo en versión instrumental de la que ya tengo la sobrecogedora de 30 segundos de piano y guitarra :)

Escribiendo esto me pregunto (más bien me autoconfirmo) si no estaré más y más cayendo en el lado oscuro de la fuerza... Va a ser que sí. O esperemos que salga bien la cosa o... molaría ahora volver al paro y a dar clases por Sevilla en bicicleta estudiando por las mañanas.

Claudio :: martes 22 de septiembre de 2009 a las 2:01 PM :: 3 comentario(s)

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jueves 30 de julio de 2009

Vacances

Pues mire usted, llevo ya un par de semanitas de vacaciones, casi sin darme cuenta; lo que pasa es lo de siempre, que basta con que tengas mucho tiempo libre para que te entre el perreo y no tengas ganas de , en mi caso na más ganas de dormir y vegetar, sin hacer muchas cosas, que ganas tenía.
Bueno miento, el viernes 17 a las 3 empezaban mis vacaciones y a las 3:30 tenía vuelo a Bilbado para la boda del año. Es lo de siempre, si bien al principio te da pereza tanto jaleo y tantos gastos (que si vuelo, que si coche de alquiler, que si hotel, regalito pa los tortolitos, juergas...) al final lo disfruté copiosamente, porque hay reconocer que los anfitriones supieron acogernos señorialmente (qué menos) y además al ser un grupito de coleguitas estupendos, pues al final resultó en una juerga continuada de más de 48 horas a tutiplén que con eso ya sí que no necesito más vacaciones (excepto para dormir).
A saber, el dueño del hotel nos invitó a su bodega privada y nos regaló una botella de Txacolí que voló en cuestión de segundos, estuve en un taberna donde se comía de lujo y donde podías directamente servirte tú mismo (sin preguntar ni ná, te iban a cobrar lo mismo :) ) la sidra de unos barriles enormes puesto en la pared, con música tradicional vasca de fondo. Al final acabé aprendiendo a escanciar cual profesional. La madre de la novia, gallega de nacimiento, nos invitó a a una auténtica empanada casera con denominación de origen, diversos postres y frutas que ellos mismos cultivan de auténtico chapó, y aún así tuve tiempo para hacer mi poquito de turismo por Bilbao y San Sebastián. Y luego la boda, empezando a las 12 de la mañana y terminando a las 12 de la noche porque nos echaron. Resulta que se celebraba en nuestro mismo hotel, así que no había prisas por irse ni preocupación por conducir, y como nos hicimos coleguitas del dueño del hotel que acabó tan borracho como nosotros la cosa se pudo alargar un poquito. Y es que como éramos los andaluces de la fiesta pues en nosotros recayó la responsabilidad de animar el cotarro (España y sus tópicos son asín).




Ahora, lo mejor del hotelito altamente recomendable, es amén de su localización recóndita en medio de la naturaleza como ya indiqué en su día, la posibilidad de dar de comer directamente de tu mano al ganado caprino:

video

Y no veas las cosquillitas que hacen, y lo graciosas que son :)
Así que a la vuelta, la pregunta del millón que más he oído es "¿y qué vas a hacer un mes de vacaciones?" Yo sé que no es fácil de comprender, pero voy a hacer lo que vengo deseando desde hace meses: nada, o a lo sumo dormir.
Vale, que he aprovechado para hacer un par de mandaos pendientes (un par de arreglos al coche y poco más), que estoy abierto a sugerencias y haré alguna escapadita de fin de semana y a Torremolinos ( lo de la invitación a un apartamentito con piscina en primera línea de playa es una oferta irrechazable sabe usted), pero mire usted: En este último año he dormido, uniendo unos y otros, más de 4 meses en hoteles, la playa la tengo aquí al lado y me da pereza (no ir a la playa, sino de la toalla al agua y volver, con el calor que hace) además mi hora de ir a la playa es por la tarde y durmiendo la siesta en casa se está mejor. Y no te digo el dormir sin horarios, la comida de mi mare y la posibilidad de estar a solas, tranquilo, leyendo o simplemente sin hacer nada. Que de vez en cuando también es necesaria una introyesión en uno mismo para pensar en sus cosas.

Bueno, lo confieso, también estoy yendo al gimnasio (diez años ya, compare) he quedado a escondidas con compis de trabajo para echar una playa o un desayuno, me estoy quitando, pero a la insistente pregunta de "quillo ¿y entonse qué hase tó la tarde?", la respuesta es inmediata y con todo el orgullo y satisfacción del mundo:

DORMIR.

Claudio :: jueves 30 de julio de 2009 a las 1:14 AM :: 0 comentario(s)

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lunes 29 de junio de 2009

Haciendo balance

No soy dado a hacer balance de año en enero ni en septiembre, para eso soy un poco peculiar: o no hago balances de ningún tipo o los hago en fechas poco señaladas. Para esta ocasión sí que me estaba preparando, puesto que unas de las condiciones que me auto-impuse el año pasado para aceptar-continuar con este trabajo era que haciendo cuentas a los 12 y los 24 meses los resultados debían ser positivos, y si no debería tener la misma sangre fría que ya tuve en su momento para mandar a paseo a los susodichos. Y espero que aunque pasen más de 2 años no pierda nunca esa capacidad de refrigerar mi humor circulatorio, puesto que sigo pensando que es lo que te da la libertad.
Todo esto se debe, en parte a que en mi anterior curro en Mierdatel aprendí un par de lecciones importantes, e igualmente aplicables en otros aspectos vitales (sobre todo la primera), a saber:

1ª) No importa lo bien que estés en una situación dada; la única forma objetiva de ver si realmente estás bien o por el contrario estás cegado (sea por la razón que sea) y no ves que tu vida es una mierda es analizar la situación bajo tres condiciones:
  • En relación a otras situaciones, no se puede medir tu estado de bienestar de modo "absoluto".
  • A lo largo de un período dado de tiempo, cuanto más extenso mejor; no se puede medir la felicidad "instantánea".
  • Principio de incertidumbre. No se puede hacer medidas fiables de una situación estando involucrado en ella. Sólo puedes medir tu felicidad en situaciones pasadas, cerradas y acotadas, en otras personas, en otro "yo" (con la consecuente posible pérdida de exactitud en tus observaciones) o prefijando los factores observables antes de que supieras que te ibas a ver involucrado en la situación que quieres medir. También se puede pedir ayuda a terceras personas, pero el sistema es poco práctico y además corres el riesgo de llegar a conclusiones falsas por falsos positivos (mentiras piadosas) y/o que te tachen de desequilibrado mental :)
2ª) En toda situación existe un momento cero en el cual se te abren los ojos y te das cuenta de que todo lo bien que estabas era un reflejo de tu ceguera, debida a que el cerebro inicia mecanismos de autodefensa consistentes en hacerte creer que estas de puta madre cuando en realidad tu vida es una puta mierda. En mi caso, en Mierdatel fue un año.

Así pues ideé mis famosos Coeficientes de Calidad ⊂ de Claudio {⊂1, ⊂2, ⊂3, ⊂4,...., ⊂n}. Ya conté en alguna ocasión eso de que a veces los científicos se ven en la tesitura de hacer un descubrimiento que va en contra de sus convicciones y tener que rendirse a las evidencias de las pruebas científicas. De hecho cuando diseñé estos coeficientes nunca pensé que darían resultados tan positivos para mí. Y no sé si eso es bueno o es malo. ¿No habré conseguido definirlos correctamente y en realidad estoy cegado y no veo que mi vida es una mierda, o pronto lo será?

El caso es que haciendo balance de éste mi primer año de curro obtengo resultados inmejorables que hasta me dan miedo, y en todos los sentidos. Tampoco vamos a ser exagerados, es evidente que también tiene sus peculiaridades negativas, pero en mi caso y por el momento, o bien se ven sobradamente compensadas por los aspectos positivos, o realmente no son negativos porque encajan perfectamente con mi forma de ser o bien he conseguido compensarlo por otro lado ( y hasta ahí puedo leer).

Sin aburrir al personal,

  • Aspectos puramente profesionales. Como dije alguna vez, todas las sorpresas que me llevo son positivas. He tenido suerte una y otra vez en el día a día y en decisiones en las que he estado como objetivo. Los equipos en los que poco a poco (se supone) me voy especializando cada vez me gustan más. Además he tenido la suerte de no involucrarme con equipos más sensibles que requieren más dedicación (marrones). Ya he estado en algún acelerador, alguna resonancia magnética y si todo sigue bien, me voy a dedicar tanto a resonancia como a TAC en un futuro. En el equipo que ahora más he de manejar (el de la aventura en USA) se pueden obtener imágenes como ésta que mola cantidad:

    video


  • En el aspecto socio-vital, pensando todo lo que me ha pasado en apenas un año puedo resolver que todo va increíblemente bien. Pienso en la cantidad de kilómetros recorridos (literalmente por tierra, aire y mar), ciudades conocidas, países explorados, nuevos sabores-olores-sensaciones registrados, gente de tantas partes conocidas, correos-fotos-historias-fiestas en lugares inmejorables recopiladas y hasta me da vértigo, parece que es la vida de otra persona.

    Ahora también por mar, como demuestra la imagen y la velocidad del gepeese

    Y no sólo en el extranjero; hay veces que ya que me mandan a sitios tan dispares, procuro ver el lado positivo de estar en esos sitios y fijarme en cosas que a lo mejor sería más lógico fijarse como turista, y no como profesional. La verdad. Con la recopilación de fotos que estoy haciendo se podría hacer hasta una exposición temática.




    Aunque parezca que no, a veces también trabajo en sitios donde desayunar es un gustazo

    "En la inmensidad de los pasillos"

    Pon a prueba tu ingenio. En una sala de hemodinámica hay almacenados catéteres de distinto diámetro, longitud y curvatura, estentes, material estéril, gasas, alcohol... ¿serías capaz de ver lo que sobra? Ayuda: la etiqueta no sobra: debería estar. Me gustaría pensar que los vasos de plástico son para administrar contraste por vía oral a los pacientes; si no fuera porque no se usan contrastes orales en salas de hemodinámica...

  • Pasta. Éste era el aspecto que más curiosidad me inspiraba y el que más sorpresa me ha supuesto a la hora de estudiar. Después de la lamentable experiencia anterior, no sé por qué pensaba que aquí pasaría más de lo mismo, a saber: te digo en la entrevista que te voy a pagar X, y una vez que firmes ya veremos lo que cobras, que normalmente será un X multiplicado por un factor k∈(0,1) (pa ti y pa mí siempre acaban pagándote menos de lo que te prometen en la entrevista, respaldándose en que ya has firmado un contrato donde ponen que te pagaran "lo estipulado en el convenio colectivo vigente" y no la cifra exacta). Sorprendentemente, en este caso, hago las cuentas y veo que he cobrado un 75% más de la cifra exacta que sí que viene en mi contrato y de lo cual no me hablaron en la entrevista ¿? Benditas dietas y plus de kilometraje, ar que l'inventó bía que ponehle un monumento, pare. Y lo más triste: ese 75% extra "inesperado" ya es un 27% superior a todo lo que cobraba en un año en Mierdatel.
Total, que como digo y cruzando los dedos para que siga siendo así (o al menos yo lo perciba de este modo) por mucho tiempo, el balance de los 12 meses es muy positivo, y sigo con ese gusanillo de querer seguir sabiendo qué más va a pasar. Y por suerte hay buen rollito por ahí y por allá; aunque se pasa mucho tiempo solo, no se tiene esa percepción gracias al teléfono y demás, y en las ocasiones en que nos encontramos los colegas hay una camaradería perfecta. En algunos sitios ya también me conocen y me quieren, particularmente hay uno que me gusta mucho aquí en Sevilla, en un ambulatorio, donde todas las TER son mujeres ya casadas con sus hijos y demás, pero que cada vez que voy me arman la revolución. El otro día fui después de casi 6 meses y me quedé grogui con el comentario de una de ellas. Pero más aún porque lo dijo de una manera que me hizo creer que de veras pensaba lo que decía y no era sólo un cumplido. Me quedé sin palabras, no se me ocurría ningún cumplido a la altura para ellas.
"Ay Claudio parece que el tiempo va al revés, parece que estás más joven que la última vez."
Ahora estoy en plan Benjamin Button; lo malo es que mi oportunidad más viable de ir por la vida de maduro interesante aún debe esperar porque no doy la talla.


Claudio :: lunes 29 de junio de 2009 a las 12:39 AM :: 1 comentario(s)

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lunes 1 de junio de 2009

New York City

Finalmente pude cumplir el sueño de visitar la gran manzana, aunque sólo fuera por un fin de semana (y vaya finde). En la primera semana de mi estancia en US pude conocer al amigo A, peruano con ciudadanía norteamericana desde hace unos diez años y que se convertiría en mi compañero de viaje a Nueva York.
Hay que reconocer que enseguida hice buenas migas con los compis latinos con más facilidad que con los americanos, pero yo creo que fue por nuestro carácter más extrovertido. Con los compis de clase americanos fui a un partido de beísbol y poco más, porque aunque todos eran muy majos y había muy buen rollo en clase, aparte de eso lo que más les molaba era estar en algún bar bebiendo cerveza y por supuesto viendo béisbol o baloncesto, mientras que con los latinos podía darme mis garbeos, ir a restaurantes, visitar pubs, viajar...
Total, que con el amigo A. enseguida conecté, y surgió la idea de hacer algún viaje el siguiente fin de semana. Yo ya había pensado en ir a Washington DC ya que apenas había unas 3 horas largas en coche y era un viaje muy recomendado, pero como los dos estábamos interesados en conocer Nueva York enseguida nos pusimos manos a la obra para prepararlo todo.
Yo desde el principio fui más partidario de buscarnos un vuelo para recorrer los 800 Km que nos separaban de Manhattan, pero mi compi me sugirió, ya que mi coche de alquiler estaba estupendamente (y salía de balde :) ) hacer el viaje en plan road movie y compartir horas de conducción y gasto de gasolina. Aunque al principio me costó aceptar la proposición, después lo pensé mejor; podríamos ver más lugares y paisajes y como A. me dijo, "el propio viaje va a ser ya una aventura en sí", así que me busqué canales de música country en la radio y puse a punto el GPS que había comprado la semana anterior. Con el hotel tuvimos mucha suerte. Quedamos el martes por la noche en el lobby del hotel y después de currarlo un poco, conseguimos alojamiento en pleno Manhattan, en una perpendicular a Broadway, por 50$ la noche...
Las primeras 4 horas de conducción fueron mías, así que la segunda mitad del viaje de ida lo pasé básicamente durmiendo, hasta que al despertar estábamos ya en Nueva Jersey. La primera imagen que se clavó a hierro fue justo al salir del túnel de Lincoln, a eso de las 3 de la mañana... unos rascacielos que apenas podías adivinar malamente que estaban ahí si no fuera por algunas luces que aún quedaban encendidas aleatoriamente.


Y sí... haciendo honor a eso que dicen que Nueva York nunca duerme, a esa hora todavía había ambiente, lo cual no está mal para ser América. Ahora, a esta gente las quería ver yo en España, que salir hasta las 7 de la mañana (o las doce del mediodía, si se tercia) acaba siendo un factor que luego ellos mismos aprecian en nosotros :)

Desayuno americano con chocolate caliente, avena, huevos revueltos, tortitas con sirope, patatas aderezadas...

Broadway

Y de la ciudad, pues qué decir; increíble. Tanto que ver, tanta gente distinta que conocer, tanto que vivir... Entre mi amigo peruano y yo nos montamos un plan de viaje que nos salió redondo; nos permitió apreciar los aspectos más interesantes de la ciudad y además vivirla también en aspectos no tan conocidos pero igualmente llamativos. Aparte de la increíble arquitectura, de sus rascacielos que parecen curvarse cuando son vistos desde abajo y que al principio te pueden llegar a marear igual que cuando te metes en una cabina o una mampara de ducha por primera vez, la conocimos también en sus aspectos culinarios (fue en Nueva York donde únicamente me decidí a tomar un desayuno auténticamente americano) y en los aspectos de sus gentes, de su noche... Fue por la noche, en un bareto llamado "The rum house" (¿qué mejor sitio para pasar la noche para alguien como yo? :) ), mientras escuchábamos soul en directo que mi amigo en un momento me dijo algo así como:

En el Empire State Building mirando hacia donde antiguamente se levantaban las torres gemelas

Times Square

- Ay, viejo, acabo de darme cuenta de que estoy aquí, en Nueva York, a las 3 de la mañana y que estoy pasándomelo genial en la noche...
Es curioso, porque fue en este momento cuando yo me di cuenta de eso mismo, y es que últimamente lo paso tan bien y en tantos sitios distintos que en ese momento concreto no era muy consciente de que realmente estaba en Nueva York. En este bareto, en una perpendicular a Broadway muy cerquita del hotel y del restaurante español en el que cenamos (donde introduje a mi amigo en los grandes placeres de las tapas) nos hicimos coleguitas del barman (un buen hombre de origen dominicano que servía ron con sifón), de un cantante con voz de tenor que cantaba allí todas las noches y de un extraño hombre totalmente calvo que iba con su mujer, muy borracho, y que nos empezó a invitar a copas una tras otra (fue por eso que pillamos un pedo vergonzosamente escandaloso). Según nos contaba, era un hombre inmensamente rico, que había conseguido su fortuna a base de trabajar duramente, no en vano era sábado y había trabajado todo el día, y al día siguiente domingo (cogorza mediante) también tendría que trabajar.
El domingo también continuamos con el intercambio gastronómico-cultural y mi amigo me llevó a comer a un restaurante peruano, en un barrio de los llamados "pobres" (barrio con casas pequeñas, antiguas que a mí me recordó a la típica barriada de ciudad, como en la que viví varios años en Cádiz). Allí pude probar platos la mar de interesantes y desconocidos por aquí como el ceviche de pesacado, que curiosamente es pescado crudo macerado en limón (realmente lima) y sal.
Hay mucho que vivir, ver y sentir en Nueva York. En algún momento, creo que fue en Times Square, tuve la misma sensación que sentí la primera vez que estuve en Madrid. No sé por qué, pero tuve la certeza de que algún día volvería, quizá por trabajo, quizá no. El caso es que tuve la certeza de que no sería la última vez que estaría allí, y algún día tendría la oportunidad de conocer mejor todo aquello. Cuando me pasó en Madrid, no tenía razones para pensarlo, pero simplemente, sin explicación en aquel momento, se cumplió. ¿Volverá a cumplirse?
A la vuelta, sabiendo que Washington DC estaba en la ruta de nuestro viaje, aprovechamos para hacer pleno y pasar unas horas en la ciudad. Desde luego, al margen de las fotos que nos hicimos, tomamos nota para la próxima vez.

El George Washington Monument visto desde las rejas de la Casa Blanca

Claudio :: lunes 1 de junio de 2009 a las 12:41 AM :: 1 comentario(s)

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miércoles 6 de mayo de 2009



(Escrito el 25 de Abril)

Se han ido pasando los días viviendo intensamente mi experiencia en estas tierras y dejé mi relato a medias, en parte por la misma intensidad de estos días, tanto en su vertiente profesional como en sus aspectos lúdicos y humanos. Han sido días de tener que emplearme un poco a fondo para no perder el hilo de los planteamientos que trataban de transmitirme, de poder conocer a otros colegas de todas partes del mundo, de aprender más de esta cultura, de integrarme lo más posible en ella, y de viajar un poco, divertirme también en lo posible y recopilar toda esa información para en su día poder ponerla en pie.
Cada viaje de estos es como un pequeño Gran Hermano (el reality), en el que por un tiempo limitado un montón de gente dispar que no se conoce de nada se junta, convive, trabaja y se adapta a la situación lo mejor posible pero envuelto en unas condiciones que irremediablemente conduce a que todas las sensaciones y los estímulos que uno puede procesar se magnifiquen hasta sus máximos valores posibles.
Voy a aprovechar que me quedo tirado no se sabe aún cuántas horas en el aeropuerto de Boston para poner en la medida de lo posible todo esto en pie, procurando continuar en orden cronológico.

El partido de béisbol fue bastante aburrido (dicho incluso por los entendidos) pero las tonterías de los descansos fueron muy divertidas (concursos, pequeños performances, regalos, jugarretas de la mascota...)

Finalmente parece que he conseguido superar la prueba en su vertiente alimenticia; creo que no he engordado nada, incluso es posible que haya perdido. Al menos la báscula del gimnasio eso me decía, pero la cosa es que midiendo la cantidad de masa en libras todavía no me fío, hasta que vuelva a casa y me pese en mi báscula habitual. Finalmente no he comido ni una sola hamburguesa, solamente un perrito caliente tamaño gigante un día que fui a ver un partido de béisbol con los compañeros, y me pareció necesario para poder sumergirme por completo en la experiencia. Ya hablaré más de eso, por ahora lo más significativo de esto es que en el estadio, al comprar el perrito caliente, tú mismo te sirves la mostaza y el ketchup, literalmente con unos surtidores que ponen en los pasillos. Impresionante ver cómo se instalan literalmente grifos de los que la gente se sirven dichas salsas, a gusto propio. Y se forman colas. Y se termina la mostaza. Igual que si fuera agua.
La conclusión a la que he llegado con este tema es que realmente la alimentación es un problema en este país, pero principalmente porque la población se deja llevar por la inercia de lo que ha visto toda su vida, y a nadie le salta la chispa de decir “esto no puede ser”. Finalmente lo que impera es “¿Esto está bueno? Pues me lo como todos los días, y como está bueno, cuanta mayor cantidad, mejor”, igual que se ha pensado en las últimas generaciones que abarcan lo que la memoria es capaz de recordar. Y ése es el único problema, porque el que quiere hacerlo, puede comer sano y variado, la oferta está presente. Un par de veces me pasé por el supermercado y aluciné con la cantidad tan variada de productos de calidad que tienen, frutas, verduras, pasta, productos frescos… sólo es cuestión de buscarla y aceptarla, claro. Me he dado cuenta de que me atrae muchísimo eso de perderme en un gran supermercado cuando salgo al extranjero, me permite entender mejor cómo se vive, puesto que estar acostumbrado a ciertos productos desde pequeño en algún modo te condiciona para siempre. Y también es muy interesante comparar; productos que ellos tienen y nosotros no (y de los que por supuesto doy buena cuenta), sabores en productos conocidos que tienen pero nosotros no (caramelos, refrescos, patatas) etc.
… Y sí, es verdad, aquí la cocacola tienen un sabor distinto, difícil de explicar, quizá más dulce, no sé, distinta.
Pero me han moló más el Mountain Dew, muy de moda en este estado por eso de que se originó aquí (a mí me sabe a flá de kelia de lima-limón con gas, pero rico rico) o una bebida sin gas que no me acuerdo cómo se llama pero que básicamente sabe como las piruletas esas en forma de corazón, que te pintan toda la boca de rojo y que es un coñazo porque el palo es de papel y te deja virutas en los labios :)
Y bueno, buscando diferencias también me fijé en la radio, como contaba. La radiofórmula es a saco, las canciones se repiten en menos de 2 horas, machaconamente; es imposible escapar y no sucumbir. Yo al final me bajé todos los hits más machacones. Eso sí, aunque Britney Spears suena mucho, a mí no me convenció. Sin duda hay un tema que se convirtió en tema central, que mola mogollón se oiga donde se oiga, en el coche, estudiando, en la ducha... y que creo que no se oye mucho por aquí. Por ahora me voy a seguir pensando si digo cuál es o no. Entre ese tema y un par de piezas que escuché de músicos callejeros en Stated Island (todo a su debido tiempo) conseguí terminar el rompecabezas que buscaba para mi próxima superproducción humana, cuya concepción teórica (aún no he escrito ni una nota) comencé allá por diciembre. Es que yo soy así. Ahora falta centrarse un poco para ponerse manos a la obra.
Y con la tele igual, la mayoría de los canales son temáticos, con muchísima publicidad. Me sorprendió ver que se recurre muchísimo a series antiguas, como Friends, Angel, Sexo en Nueva York, que ya me acostumbré a ver mis dos capítulos cada noche. Y mucho anuncio de seguros, bancos y “alístese en el ejército. Tu país te sigue necesitando”.
Bueno, lo dejamos aquí y seguimos en próximas entregas. Como anticipo algunas imágenes de lo que queda, más una entrada con recopilación de anécdotas y demás, incluyendo curiosidades sobre personajes, idioma, conducción, horarios y números.






Claudio :: miércoles 6 de mayo de 2009 a las 9:18 PM :: 0 comentario(s)

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miércoles 8 de abril de 2009

Iú-es

Después de una semanita en Chiqui (Iues) ya hay algunas cositas que contar... En realidad hay tanto que contar que no sé si tendré espacio, porque es que cualquier tontería ya me parece digno de contar.
Empezando por el famoso Jet Lag. Cero. Es lo que tiene el ser incapaz de acostarse antes de la una (normalmente las dos), que cuando un día no tienes más remedio que trasnochar, ya no supone un esfuerzo. La diferencia es de 6 horas, y entre unas y otras cosas llegué a mi destino a las 9 y media de la noche hora local, las 3 y media de la madrugada hora española, así que me duché (no cené porque ya lo había hecho en el horario español) y me acosté, siendo buena hora local y a la vez mi hora habitual de hacerlo en España. Así que al día siguiente me levanté a las 9 hora local y ya estaba habituado, cero Jet Lag. Veremos que tal a la vuelta, que viajar al este siempre es peor, además llego a las 8 de la mañana hora local de un domingo, teniendo que currar al día siguiente. Ahora, mola que ese día disfruté de 16 horas seguidas de sol :)
No entraré en detalles sobre la odisea en Boston para pasar la aduana, cambiar de terminal, perder el avión, pedir cambio de billete, explicar in inglish qué es un dosímetro, para qué sirve y que no puede pasar por el detector de rayos X (a no ser que yo también lo haga), y que al final me colocaran en un avión cutre, cutre; nada más faltaban gallinas volando de un lado para otro (fíjate si era cutre que sólo tenía una azafata y era tela de gorda y fea, lo nunca visto).
Lo del coche del alquiler otra historia. Yo pensaba que un coche automático es eso, automático, que se conduce solo. Digo yo... si no hay que cambiar de marcha a marcha... ¿por qué tiene una palanca de cambios con tantas posibilidades como un coche manual? (Y encima más difícil de meter) Bueno, menos mal que para nosotros es fácil adaptarnos (sé que para alguien que sólo conduce coches automáticos es imposible adaptarse a un coche de cambio manual). Y realmente aquí se perdería cierto encanto, pero si tuviéramos a saco coches automáticos se les iba a acabar el cuento a los estafadores de las autoescuelas... Total, que después de leerme las instrucciones, en un día o dos ya le he cogido el truco... ¡y mola!

En cuanto al lugar donde me alojo, pues está muy bien. Es un hotel de la cadena de hoteles de la guarra, y aunque está algo apartado de toda la humanidad, está muy bien equipado; realmente no tiene habitaciones sino suites, con cocina, salón, dormitorio doble y baño; amén de gimnasio, piscina, bufet...
Y de ahí que nos pongan el coche, para poder ir a "algún" sitio. Lo más inmediato es ir a los centros comerciales. Impresionantemente, hay uno cada manzana, tan grandes que hay que coger el coche para ir de una punta a otra del mismo centro comercial, y abren todos los días, hasta los domingos. Aquí esto de consumir es una incitación constante, es como estar en Navidad todo el año, y todo son facilidades a la hora de comprar (y simpatía). En cuanto llegas a caja, siempre te preguntan "¿Cómo está usted señor? ¿Todo bien?" y hasta que no le dices algo no sigue. "¿Qué le parece la tienda? ¿Está todo a su gusto? ¿Todo bien?" Y sólo cuando le contestas empieza a cobrarte. Y por supuesto dos personas para cobrarte, una para ir pasando los productos y otra para empaquetarlo, tú simplemente paga; también todo facilidades, hasta para mí que soy de fuera; en todas partes pagas con tarjeta y tú mismo te lo guisas y te lo comes. Y al terminar, el famoso "Que tenga usted un buen día"...
Así he de confesar que hasta yo he sucumbido a la fiebre consumista. Pero en nuestro caso es ya descarado, porque es que con el cambio de moneda, todo sale aproximadamente un 25% más barato, y todo es una ganga, tanto que no comprar un producto es literalmente "de tontos". Ya me he comprado un antifaz para dormir (imprescindible en Alemania), ropa, perfume, un libro y hasta un GPS, todo a precio de ganga. Verás cuando venga la factura de la tarjeta.
Bueno, pues para mantener el interés lo dejo aquí, y a la próxima seguiré hablando de cosas de aquí: la comida, la música, la televisión, más sobre el síndrome de los husos horarios, anécdotas con el idioma, con la conducción...
Por ahora os dejo con fotos de tonterías que nos molan:

La matrícula de mi coche...

Desayuno con el zumo, la leche y el periódico típicos...

Los semáforos que cuelgan típicos...

La casa típica de madera con jardín...

Los buzones típicos con banderitas y los letreros de tráfico...

La casa típica de madera, con jardín, cobertizo, mecedora y columpio...

Claudio :: miércoles 8 de abril de 2009 a las 4:56 AM :: 1 comentario(s)

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lunes 30 de marzo de 2009

Preparando para cruzar el charco

Casi sin darnos cuenta con tanto movimiento, trabajo y preparativos estamos a menos de 24 horas de dar el salto para probar suerte en las Américas.
Ya con todo preparado, resulta que la pequeña ciudad a la que vamos y que llamaremos Chiqui, en el estado de Carolina del Norte, o North Carolina o simplemente NC (en andalú ceríargo acín: Norz Carolaina) es una ciudad muy pequeñita que cuenta con el centro de formación al que he de acudir, bastante apartado de todo, rodeado de espesos bosques y en el que el coche se hace im-pres-cin-di-ble para hacer cualquier cosa que no sea ir a trabajar, al hotel o quizá ir al centro comercial.
Me he asegurado de echar un par de libros e incluso documentación del curro, así como toda la música que suelo oír en los últimos tiempos y los Curzo d'andalú, que no sé si habrá compis enrollados durante el mes que me voy a tirar allí, o por el contrario serán aburridillos y tendré que pasar largas horas hoteleras en solitario.
El plan es el siguiente: salgo de Sevilla a las 10 de la mañana, escala en Madriz, Madriz-Boston y finalmente Boston-Chiqui, a la una y pico de la noche hora española, siete y pico de la tarde hora local (si no hay retrasos). Se esperan temperaturas de entre menos uno y diez grados centígrados (alerta de frío hasta hoy) y abundantes lluvias, puede que incluso nieve.
Así que ya contaré qué tal por allí; en principio tendré que amoldarme a las 6 horas humanas de diferencia horaria, el martes tendré el día libre para poder explorar el terreno y el miércoles empezamos el trabajo.
A ver qué nos espera.

Claudio :: lunes 30 de marzo de 2009 a las 12:36 AM :: 3 comentario(s)

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martes 17 de marzo de 2009

Mi vida en... Cerca de Ciudadfamosadelosjuisio, Alemania

Esta entrada continua, increíblemente, la trilogía de posts "Mi vida en...", iniciada aquí, continuada aquí, y finalizada (o eso creíamos) aquí.


1.- Apartamentos donde me alojo.
2.- Instalaciones a las que he de acudir a trabajar.
3.- Este supermercado viene muy bien para hacer la compra en cuanto sales del curro, además es inmensamente grande y en él puedes encontrar absolutamente de todo.
4.- Para compras puntuales de algo que se ha olvidado o una compra rápida aquí tienes otro supermercado, más modesto, pero más cerca del apartamento. Y al ser más pequeño, la compra es mucho más rápida.
5.- Aquí está la cantina, donde solemos acudir cada día a comer y a tomar el café de sobremesa.
6.- El gimnasio. Inmensamente grande, bien equipado y además barato, con ofertas atractivas para los que estamos de paso varias veces al año. Está algo lejos del apartamento, pero en bicicleta no son más de 5 minutos.
7.- Aquí está la tienda donde se pueden alquilar las bicicletas, muy práctico porque está también muy cerquita del apartamento.

Claudio :: martes 17 de marzo de 2009 a las 12:14 AM :: 0 comentario(s)

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